Salvation

Ella me salvaba.
Cuando todo alrededor me destruía, ella me salvaba.
Era una luz resplandeciente, angelical. Y yo me aferré a esa luz más fuerte que a la vida.
Cuando todo cuanto me rodeaba me empujaba al abismo, ella se acercaba para abrazarme, alejándome de él.

Pero ya no hay luz.

Ahora camino con una mano en el puño de la espada, hacia delante, con tanto aun por recorrer. Una senda oscura y gastada, como el caminante.
Es de noche, y la luna hoy se ha escondido. Solo las estrellas titilan, intensas, en la bóveda negra.

Pocos encuentros en el camino, y aquellos que se cruzan conmigo agachan la vista y aceleran el paso. El mío es firme, y se no se detendrá hasta hendir la hoja acerada en el pecho de quien apagó la luz.


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