Incumplir

Juré mil veces ser invencible y mantuve mi palabra.
Pero hoy ya no puedo.
Hoy la he visto acercarse, despacio, sensual, y apoyar sus amargos labios sobre mi frente mientras sonreía. Porque ambos sabíamos que, un día, ella vendría.
Procuré no apartar mis ojos de los suyos, oscuros, mientras sentía al fin calma.

Y en estos últimos momentos recuerdo las palabras de mi padre, acompañadas de la serenidad que desprendía el azul intenso en su mirada.

"El hombre solo entiende la victoria cuando es la derrota quien se acerca".



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